
«Vivir con un trastorno de la coagulación nunca es fácil, pero en ASHEMADRID encontré el apoyo que necesitaba. Gracias a sus actividades y orientación me siento acompañada y con más herramientas para cuidar mi salud y mi día a día.»
María fue diagnosticada en su adolescencia y durante mucho tiempo sintió que su enfermedad la limitaba. “Siempre tenía miedo a las hemorragias y a no poder llevar una vida normal”, recuerda. Esa inseguridad la llevó a evitar actividades que le gustaban y a sentirse diferente de los demás.
Todo cambió cuando conoció a ASHEMADRID. Desde que se unió, ha participado en talleres de autocuidado, sesiones de apoyo psicosocial y convivencias con otras personas que viven lo mismo que ella. “Lo que más me ayudó fue darme cuenta de que no estaba sola. Conocer a otras personas que me entienden de verdad me dio fuerza y confianza.”
Hoy, María siente que su vida ha dado un giro positivo. “Ahora me cuido mejor, conozco mis derechos y sé a dónde acudir si necesito ayuda. He ganado confianza y tranquilidad para enfrentar mi día a día. Ya no veo mi enfermedad solo como un límite, sino como parte de mí, y sé que tengo una comunidad que me respalda en cada paso.”